Este castillo data del siglo XIII y está construido sobre una antigua fortaleza musulmana. Incluso llegó a haber un Príncipe de Aracena, el conde de Altamira, dueño del Señorío de Aracena a partir del siglo XVII. La fortaleza tenía alcazaba, torre del alcaide y murallas flanqueadas por torres. (Foto: Cornakut)
Este parador es ideal para descansar. Situado en pleno parque de Doñana y a pocos metros de una de las playas más largas de España, la de Mazagón, está rodeado de pinos. La playa suele estar vacía y el parador tiene piscina, gimnasio y sauna. (Foto: Cayetano)
La ermita del Rocío es más conocida por la romería que por sí misma. Y es que en sus proximidades se congregan más de un millón de personas todos los años. La ermita es muy reciente, ya que data de 1960. Su auténtico valor está en el interior, donde se halla la Virgen del Rocío. (Foto: Cayetano)
En la marisma del río Piedras están construyendo enormes urbanizaciones de dudoso sentido ecológico. La zona es muy interesante desde un punto de vista medioambiental, ya que la ría está llena de especies animales y está situada frente a la barra de Nueva Umbría, un punto protegido y en el que abundan los camaleones. (Foto: Rafael Jiménez)
Cuando los británicos compraron las minas de Riotinto, muchos tuvieron que venir a Huelva a gestionar las nuevas explotaciones. Para ello, se hicieron construir grandes casas de campo en las afueras del pueblo de Minas de Riotinto. Allí vivían como en su país e incluso trajeron costumbres inglesas, como la del football, para practicarlas en sus ratos libres. También crearon una capilla presbiteriana. El barrio de chalés se conserva igual que a finales del siglo XIX y principios del XX.
Estas minas ya fueron explotadas por los romanos para obtener tintes medicinales y oro. La explotación masiva no llegaría hasta 1873, tras la compra de las minas por una compañía británica que terminaría denominándose Rio Tinto Company Limited y que todavía existe. El precio: 92 millones de pesetas. Las minas pasaron a manos del Estado en 1954, aunque desde entonces han ido decayendo e incluso han ido convirtiéndose en un atractivo turístico con la creación de un Parque Minero. Leer el resto »
Este muelle fue construido por la británica Rio Tinto Company Limited en 1876 para embarcar todo el mineral de cobre que procedía de sus minas y que llegaba hasta allí a través de un ferrocarril de 84 kilómetros. El muelle tiene 1.165 metros de longitud sobre el río Odiel, aunque sólo 577 son de hierro. Además de para cargar cobre, con el tiempo se utilizó también para otro tipo de mercancías, que ciculaban por una plataforma inferior. Se utilizó hasta 1975 y fue restaurado en 2006 tras una inversión de 14 millones de euros, después de que fuera declarado bien de interés cultural. (Foto: Carlos M. González)
Este muelle fue construido por la Compañía de Tharsis para cargar minerales procedentes de las minas de cobre de Tharsis y La Zarza. El diseño fue realizado por William Moore y entró en funcionamiento en 1871. Dejó de estar en funcionamiento en 1992, tras lo cual ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Huelva siempre ha tenido una gran tradición industrial, impulsada por la explotación de las cercanas minas de cobre. En este polo químico están enclavadas empresas como Air Liquide, Enagás, Endesa, Ence, Foret, Repsol, Fertiberia o Cepsa. El polo surgió del Gobierno franquista, que quería desarrollar esta zona del país. A día de hoy, hay estudios que parecen demostrar que en Huelva hay una mayor incidencia del cáncer.
La empresa Fertiberia elabora fertilizantes a pocos metros de Huelva. El proceso de fabricación es tan sucio que genera toneladas de residuos radioactivos, conocidos como fosfoyesos, y no queda más remedio que acumularlos en balsas. Así que las orillas del río Tinto, zona de dominio público marítimo-terrestre, se han llenado de estas balsas, que reúnen unos 70 millones de toneladas con una concesión otorgada por la dictadura franquista y que ya ha caducado. Además de los ecologistas, el mismísimo Ministerio de Medio Ambiente, presionado por la UE, está empujando a Fertiberia para que cierre la planta y elimine las balsas. La empresa alega que da trabajo a 370 personas y a 1.000 indirectamente. (Foto del Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva)